Entrevista equipo ROSCLAR | Anna Mora

Anna Mora: “Nuestra singularidad reside en la manera que tenemos de entender el negocio”

Anna Mora no sabe qué es el día de la Marmota. Su jornada laboral nunca es igual. Puede empezar el día teniendo una reunión con un cliente para analizar las opciones de customizar un nuevo fichero que les aporte información detallada sobre algún punto clave en su gestión, a tener una sesión de pizarra en la que desgrana con sus compañeros alguno de los procesos internos para ver debilidades y/u oportunidades e introducir tecnología.

“Inquieta, perfeccionista y apasionada”, así se define Anna Mora, directora de proyectos y desarrollo de negocios y que hoy repasa sus 10 años trabajando en Rosclar.

 

Ya hace una década que formas parte del equipo de Rosclar. ¿Cómo fue tu primer día y qué sensaciones tuviste?

Es complejo echar la vista una década atrás, a un 22 de noviembre de 2010, cuando entraba en las primeras oficinas de Rosclar de las 3 que he conocido. Allí me presentaron a mis 4 compañeros que junto conmigo formamos el total de la plantilla de la compañía, muy lejos de los cerca de 60 que somos hoy.

Aún recuerdo la sensación de ilusión, de iniciar un proyecto nuevo en una empresa muy joven y que desde dirección me habían transmitido los sueños y expectativas de crecimiento.

A día de hoy, creo que todos tenemos una sensación compartida de que hemos logrado ir mucho más allá de lo soñado y de las propias expectativas, y lo mejor es que como aquel primer día seguimos buscando nuevas metas y horizontes, y no dejamos de soñar.

 

A lo largo de estos años el panorama debe de haber cambiado bastante. Las tecnologías han jugado y juegan un papel importante y están muy presentes en nuestro día a día. ¿En una empresa como Rosclar en qué se ha traducido?

Considerando la juventud de la empresa y los efectos innegables de pertenecer a una generación que ha crecido y madurado a la vez que las nuevas tecnologías, es indudable que esto impregna la forma de hacer y de entender el negocio. La base principal es tener unos procedimientos sólidos que den seguridad al equipo y que garanticen la calidad del servicio. Partiendo de este principio, incluir tecnología en determinados puntos de los procesos surge de forma natural.

En un primer momento, nos centramos en optimizar el tiempo de gestión en tareas repetitivas que nos quitaban tiempo de dedicación en aquellos puntos que son mucho más cruciales y aportan valor añadido al cliente.

En una segunda fase, mucho más madura, vimos todas las opciones y posibilidades de automatizar procesos de validación que incidían directamente sobre la calidad del servicio, así como la creación de ficheros complejos y muy completos, a la vez que fáciles de utilizar, un camino al que no le vemos final y que seguimos explorando cada día.

A día de hoy, tenemos nuevas metas y estudiamos la forma de explotar las opciones de IA y Big Data con la intención de acompañar a nuestros clientes de una forma más completa y integral.

Añadir que la tipología de clientes a los que prestamos servicio tienen inquietudes por cuestiones como la seguridad, la calidad, la optimización y la mejora continua, por lo que agradecemos esa exigencia que nos hace crecer y mirar más allá, llegando un punto dónde, en algunos casos, somos nosotros quienes estimulamos al cliente a buscar mejoras en esos aspectos.

 

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de tu trabajo?

Me gusta tener la sensación de ayudar y resolver los retos constantes que me encuentro. Y cuando eso viene acompañado de un comentario de agradecimiento por parte de un compañero o de un cliente en la que te transmite que sabe que estás ahí, sin duda es lo mejor.

En cambio, lo que menos me gusta es cuando te das cuenta que determinados inconvenientes o situaciones podrían haberse evitado, ya sean por falta de tiempo o de recursos. No obstante, siempre los afronto como un nuevo punto de partida con el objetivo de evitar la reiteración incluso ir más allá y detectar nuevas oportunidades.

 

2020 ha supuesto un punto de inflexión en todos nosotros a causa de la pandemia del SARS COV-2. ¿Cómo habéis afrontado el reto que supone este cambio de paradigma?

Ha sido y sigue siendo un reto, pero afortunadamente estábamos preparados, tanto a nivel de estructura como de recursos. De hecho, nos adelantamos al confinamiento de forma voluntaria y proactiva, activando nuestro Plan de Continuidad de Negocio 48h antes del comunicado oficial por parte del gobierno.

Actuar con margen de maniobra siempre juega a tu favor, y eso nos ha permitido -dentro del caos de la situación global- mantener la organización, los procedimientos y redistribuir a los equipos y las cargas de trabajo. De ese modo, por ejemplo, pudimos asumir el incremento en el volumen de trabajo que supuso y supone la gestión de los ERTES como consecuencia de la pandemia, sin que los otros servicios se vean afectados.

La prioridad en todo momento ha sido y es el cliente. Hacemos todo lo que está en nuestras manos para que se sientan acompañados y comprendidos, asesorando y ejecutando el servicio con los mismos estándares de calidad habituales. Incluso cuando los órganos legislativos y administrativos no lo ponían fácil y nos enfrentábamos a lo desconocido, no hemos perdido de vista que sintieran que estamos cerca.

 

Inauguramos el último mes de este año y si se puede decir de algún modo parece que ya nos hemos acostumbrado a esta situación. Sin embargo, durante el confinamiento tuviste que teletrabajar, hacer de madre, de maestra, gestionar el tiempo y aprovecharlo al máximo. ¿Qué aprendiste de toda esa situación?

Que no se puede controlar todo, que uno no siempre llegará a todo, y que no pasa nada, está bien. Lo importante es rodearte de buenas personas y profesionales en todos los aspectos de tu vida. Así, donde no llegues tú, llegará tu compañero y viceversa. Con el confinamiento he confirmado que en equipo todo siempre es mejor y me he dado cuenta que también hay que valorar las renuncias y esfuerzos que hacen los demás y no olvidarte jamás de dar las gracias.

 

Y finalmente, por qué crees que Rosclar es la mejor en lo suyo?

Creo que nuestra singularidad reside en la forma que tenemos de entender el negocio, siendo el servicio principal y de mayor relevancia la gestión de la nómina. Eso es lo que nos ha convertido en expertos de casuísticas complejas. Además, dedicamos el número más elevado de recursos de la compañía a la mejora continua del proceso y del servicio.

Nuestra visión es más global y nos preocupamos por aportar valor añadido a nuestros clientes desde la fase de implementación hasta la gestión del día a día. Es decir, nos centramos en dar cobertura a todas y cada una de las partes implicadas: Payroll Managers y HR, departamento financiero, IT y seguridad, y por supuesto a empleados y dirección. Además, nuestro mensaje es muy claro: Estamos ahí para todos y cada uno de ellos y haremos todo lo posible para ayudarles y cubrir sus necesidades e inquietudes, porque con Rosclar you will never work alone.